jueves, 20 de noviembre de 2008

Pescadores Huanchaqueros en las Playas de Santa Rosa. Documentos

Huanchaco





Por
Miguel Adolfo Vega Cárdenas


La publicación de estos documentos se justifica en el interés que siempre se ha tenido por los pueblos de naturales establecidos en las costas del norte del Perú.

La pesca como actividad extractiva de recursos naturales marinos y los medios que se utilizaron para tal fin son muy conocidos y perviven hasta el presente.


Huanchaco, Santa Rosa, Monsefú, Ferreñafe y Lambayeque son los lugares mencionados en tales documentos que tienen como actores principales a los pescadores Huanchaqueros establecidos en esas playas para realizar faenas de pesca.






Santa Rosa - Lambayeque



El original litigio entre Huanchaqueros y pescadores de las playas de Lambayeque, es el fondo de estos documentos que en integro se dan a conocer para los interesados en estos temas:


En Lambayeque a veinte y seis de noviembre de mil ochocientos diez y seis, y para el fin indicado comparecieron ante el Sr. Don Andrés de Odiaga, sargento mayor del regimiento de milicias de caballería de Ferreñafe, alcalde ordinario de primer voto de este pueblo y sub delegado interino del partido; de la una parte don Pedro Llontop procurador del Cabildo de naturales del pueblo de Monsefú, y de la otra José Policarpo Chanduy y José Maria Ucañán, indios guanchaqueros pescadores del puerto de Santa Rosa; interviniendo el Sr. Doctor don Mariano Quezada, protector de naturales del partido y asistencia de mi el escribano:

Habiéndose leído las providencias del Sr. Gobernador Intendente y la del excelentísimo Sr. Virrey, que corren en estos autos y oídas las razones que por todos se expusieron, habiendo resultado que la pensión que los guanchaqueros han sufrido en la de un peso cada uno en cada un año, que han contribuido para el fin piadoso del culto de Santa Rosa que se venera en la iglesia del referido pueblo de Monsefú; exponiendo los de Guanchaco que su resistencia al pago proviene de que a esa exhibición no se le da la inversión para que se hace y que ignoran absolutamente el destino que se le da; alegó el procurador que cuanto expresaban era falso, como que se hallaba de mayordomo uno de los mismos guanchaqueros; resolvió dicho Sr. Juez que continúen pagando el peso por año cada uno de los individuos de Guanchaco que se contraen a la pesca en el referido puerto, el cual deberán contribuir al venerable Sr. Cura, y éste nombrará con intervención de los mismos indios, un mayordomo de entre ellos, que corra con los gastos del culto de la imagen. Que el alcalde de pescadores no le ponga tasa ni impedimento el que cada uno venda su pesca como mejor pueda, procurando sólo el pronto expendio y buen abasto del público; a cuyo fin se le manda orden suelta, apercibiéndole en cualquier contravención.

Y que uniéndose todas las acusaciones obradas por una y otra parte, se archiven, franqueándose a los interesados los testimonios que pidan: Y lo firmó el referido señor Juez, el caballero protector, el procurador de Monsefú, y no lo hicieron los guanchaqueros porque dijeron no saber escribir, de que doy fe = Andrés de Odiaga= Doctor Mariano Quezada – Pedro Llontop.

Ante mí

Juan de Dios Peralta.






El protector de naturales del distrito de esta ciudad, dice: que los indios pescadores del puerto de Guanchaco que se han retirado a las playas de Santa Rosa y Monsefú, le han representado las hostilidades que sufren y de los impuestos para permitirles la pesca, quedo por esta Intendencia un mandato repetidas veces no inquieten aquellos indios, a los que de su clase se constituyen por esos mares y playas que son comunes, ni les cobren con el nombre de piso, ni otro título, cosa alguna.

El Sr. Sub delegado vice gerente parece que miró con aprecio la disposición de Vs. Y por esto se le ha irrogado e irroga a los forasteros varios perjuicios y para consultarlos suplica a Vs. El protector, se digne mandar que el Sr. Sub delegado del partido de Lambayeque este muy a la mira de que no se les impida la pesca ni cobren cuota alguna con pretexto ser el que fuere; y que el contraviniere en esto, se le despache a la real cárcel de Lambayeque para que le sirva de freno y escarmiento a los inobedientes a los preceptos judiciales, y para ello pido y suplico así lo parezca y mande por ser de justicia.

Lambayeque 15 de marzo de 1817

Ramón Sobenes




Judicial – Intendencia. Exp. 2714. Leg. 416. Año 1817. ARLL