sábado, 1 de noviembre de 2008

Trujillanos y Trujillanas. José Ignacio Chopitea y Luna Vistoria



José Ignacio Chopitea y Luna Victoria 




Por
Miguel Adolfo Vega Cárdenas



José Ignacio Chopitea y Luna Victoria nació en 1858. Hijo de don Manuel Antonio Chopitea Villalobos y doña Dolores Luna Victoria, descendientes de nobles familias trujillanas, heredando virtudes y cualidades que le sirvieron de pedestal a sus éxitos; destacando como elemento de primera línea en el desenvolvimiento económico, político, social y cultural del país, ocupando sitial relevante como ejemplo y símbolo de pasadas y venideras generaciones de peruanos.

Se formó profesionalmente en centros avanzados de Europa, graduándose de ingeniero agrónomo y una vez en la patria tomó a su cargo la negociación agrícola de su padre, poniéndola a la altura del avance industrial de la época.

Muerto su padre en 1888, heredó la Hacienda Laredo, que por entonces sólo comprendía una reducida área de tierras de cultivo dedicadas al sembrío de caña de azúcar para elaborar chancaca en pequeña escala.

La empresa industrial que llego a forjar este trujillano, revolucionó la incipiente industria cañera nacional, ya que introdujo en Laredo un ingenio con la más alta tecnología en la industria azucarera.

Las demandas del mercado nacional y extranjero obligaron a ampliar sus campos de cultivo y a instalar un nuevo ingenio azucarero; ingenio que fue diseñado por él y bajo sus instrucciones fue construido en Inglaterra y Francia, al que dedicó su vigorosa juventud y su nato espíritu creador.

Su sensibilidad social lo llevó a establecer escuelas, viviendas, clubes, cine, así como un modernísimo hospital para sus empleados, obreros, sus hijos y familiares.

Treinta años de fecunda labor, diligente y esforzada labor en el noble campo de trabajo, así como su agitada vida de realizaciones sociales, lo califican para ocupar lugar expectable entre los prohombres que forjaron nuestra nacionalidad.

Don José Ignacio Chopitea y Luna Victoria, fundador del Club Central de Trujillo y Senador de la República, fue casado con doña Fortunata Heudebert y González, dama limeña con la que formó su hogar. Don José Ignacio falleció en 1923.



Trujillo del Perú, noviembre de 2008