viernes, 16 de enero de 2009

Angasmarca, su Iglesia y Casa Hacienda



La iglesia de Angasmarca. 2002


Por
Miguel Adolfo Vega Cárdenas

Fotografía
Hermes Torres Pereda


La belleza natural del pueblo serrano de Angasmarca unida a la presencia de la antigua iglesia y los restos y recuerdos de la casa hacienda de los Sánchez de Aranda, inexplicable y lamentablemente desaparecida en estas últimas décadas, así como a la existencia de vías de acceso, que permite con relativa facilidad la llegada al lugar, hacen de Angasmarca una interesante y privilegiada zona para el desarrollo de una racional actividad turística destinada a fomentar, rescatar y devolverle sus antiguos valores culturales que tuvo como hacienda y obraje desde mediados del siglo XVII, valores que han perdurado y quedado largamente registrados en la documentación colonial escrita pertinente, así como en la presencia de los maltratados restos del templo en donde un pueblo devoto y obediente sigue rindiendo culto a su creador, e igualmente en los restos de los edificios, lamentablemente desaparecidos, que albergaron al más poderoso obraje serrano de estos lares, destinado a la elaboración de coloridas telas, jergas, y bayetas confeccionadas con lana obtenida de las miles de ovejas que pastaban en las majadas pertenecientes a la hacienda de Nuestra Señora del Rosario de Angasmarca. Los hacendados de Angasmarca también incursionaron en la minería.




Campanario del corredor que comunicaba la casa hacienda con la iglesia de Angasmarca.1960


Este estudio histórico está basado fundamentalmente en fuentes escritas, existentes en el Archivo Regional de La Libertad de Trujillo, concernientes a la hacienda de Angasmarca y sus propietarios, así como a la escasa información bibliográfica referente al tema. Fuentes que han permitido reconstruir parte de la historia de esta antigua hacienda y obraje, así como a establecer la evolución arquitectónica de los edificios que conformaron su centro urbano y laboral. Las mayoría de fotografías que ilustran este trabajo han sido tomadas y cedidas por el señor Hermes Torres Pereda y otras pertenecen a su colección. Dos fotografías históricas pertenecen al Sr. Juan Carlos Gálvez Velásquez :




Interior de la iglesia de Angasmarca. 2002




Uno de los retablos de la iglesia de Angasmarca. 2002.



La antigua hacienda de Nuestra Señora del Rosario de Angasmarca y el pueblo de Angasmarca.

Esta antigua hacienda y obraje serrano se encontró ubicada en la Provincia de Huamachuco, perteneciente al Corregimiento de Cajamarca; muy cerca del pueblo de Santiago de Chuco y del límite con la Provincia de Conchucos.




El patio y la fuente de agua de la casa hacienda. 1960.


Geográficamente la hacienda y obraje de Angasmarca se encuentra referencialmente situada en la “Carta Topográfica de la Provincia de Trujillo del Perú, con los pueblos, puertos, haciendas, confines y origen de sus ríos y en que se describe la mayor parte de la provincia de Guamachuco. Hecha por orden del Exco. Sr. Virrey Conde de Super – Unda. Año de 1760” de la Relación descriptiva de la ciudad y Provincia de Trujillo del Perú, escrita por el Dr. Miguel Feijoó de Sosa en 1763.







El obraje de Angasmarca estuvo muy próximo a los obrajes de Calipuy, Llaray, Porcón y del pueblo de Cachicadan, poseedor de magníficas fuentes naturales de agua termales medicinales.

En la obra titulada Descripción Geográfica de las Provincias que componen los Reynos del Perú, escrita por el Dr. Cosme bueno entre 1763 a 1778, en lo referente al Catalogo Histórico y a la descripción de las provincias del Perú, en su capítulo correspondiente a la Descripción de la Provincias pertenecientes al Obispado de Trujillo, refiere acerca de la Provincia de Huamachuco[i].

Asimismo en el primer tomo de la obra Trujillo del Perú en el siglo XVIII, debida al obispo Martínez Compañón, hay una “Carta topográfica de la Provincia de Huamachuco situada en las serranías del Obispado de Trujillo dedicada a su Majestad por su actual Obispo”, en la que se muestra la hacienda y obraje de Angasmarca.

Antonio Raimondi en su obra El Perú, publicada en 1869, en el capítulo XVII refiere su entrada al Departamento de La Libertad:

"(……………………) Seguí mi camino a la Hacienda de Angasmarca, cuya distancia es de cuatro leguas; y aunque se sube casi continuamente, el camino no es muy malo y pasa por varios lugares poblados, con sembríos y arboleda, como son Mollepata, Tulpo, Pampamarca.

Éste último lugar pertenece a Angasmarca y consiste en una gran casa con hermosos alfalfares y muchos árboles de sauce. A una legua más allá se encuentra la antigua y grande hacienda que lleva este nombre, la que por su numeroso caserío y bonita capilla tiene toda la apariencia de un pueblo.

La hacienda de Angasmarca además de ser de ganado es también mineral, pues cuenta con una oficina de beneficio de minerales a un cuarto de legua más abajo”.




Un empleado torneando un caballo en el patio de la casa hacienda - 1960.


El actual pueblo de Angasmarca fue creado por disposición legal Nº 24315 del 25 de septiembre de 1985, y es capital del distrito de Angasmarca de la Provincia de Santiago de Chuco, perteneciente al Departamento de La Libertad.


Don Martín de Aranda y Porras propietario de la hacienda de Angasmarca, edificador de su iglesia y casa hacienda.

Don Martín de Aranda y Porras, tronco de los miembros de esta renombrada familia trujillana en el Perú, casado con la trujillana doña Ana López de Castro, fue el primero de los de ese apellido en poseer la rica hacienda serrana nombrada por ese tiempo “Nuestra Señora del Rosario de Angasmarca”, y también el responsable de la edificación de la iglesia y casa hacienda. La hacienda de Angasmarca en tiempos de don Martín llegó a ser considerada como “de las mejores haciendas y más aperadas que había en la Provincia de Huamachuco” que tanta repercusión habría de tener en esta familia trujillana, heredad donde fueron bautizados, casaron, murieron y fueron enterrados muchos de los miembros de tan noble linaje, dedicados a la explotación agrícola, ganadera y minera de sus tierras.




A la izquierda la casa hacienda y a la derecha, en un plano superior, la iglesia de Angasmarca. 1960.


Había llegado a los reinos del Perú, procedente de los de España, a mediados del siglo XVII, desempeñándose como capitán de la sexta compañía de caballería de número de Huamachuco, perteneciente por entonces al Corregimiento de Cajamarca, para luego avecindarse en la ciudad de Trujillo del Perú. Fue maestre de campo y alcalde provincial de La Santa Hermandad de las provincias de Cajamarca, Huambos y Huamachuco.

Don Martín había comprado a mediados del siglo XVII, las haciendas de Angasmarca y Serpaquino a don Pedro Guillén y a don Joseph Barreto de Castro, las que por su cercanía fueron unidas y registradas legalmente por su nuevo propietario en una sola unidad agrícola ganadera.

De mucho interés es la declaración que hizo en su testamento el señor de Aranda y Porras, otorgado en diciembre de 1684, cuyas cláusulas referentes a la hacienda se transcriben a continuación para mayor información del tema central de este estudio:

“Iten, declaro por mis bienes las dichas haciendas nombradas Angasmarca y Serpaquino, que las hube y compre de don Pedro Guillén y de don Joseph Barreto de Castro, en las cuales he hecho muchas mejoras que son notorias, así de aumento de ganados como de fábrica de casas e iglesia de calidad que hoy son mejores haciendas y más aperadas que hay en la dicha provincia de Guamachuco, cuyos títulos de los derechos de mitayos están en mis papeles”

“Iten, declaro que siendo los títulos que tengo de la dicha hacienda de Angasmarca muy antiguos y los de Serpaquino también lo son, al tiempo y cuando vino el reverendo padre fray Francisco de la Huerta, revisitador de tierras, siendo yo dueño de ambas a dos y por estar contiguas se juntaron dichos títulos y se me hizo la revisita, reduciéndose a dos a una, declárolo así para que conste”

“Iten declaro que sin embargo de lo referido en la cláusula antecedente, siendo Corregidor y justicia mayor de la villa de Cajamarca el licenciado don Antonio de Quintanilla, de la Orden de Calatrava, de hecho y a pedimento de los indios de Santiago de Chuco y sin ser yo citado y venido por fuero de derecho y sin embargo de mi antigua posesión, me desposeyó de veinte y seis majadas de la dicha hacienda de Angasmarca, sobre la cual tengo apelado a la Real Audiencia de la ciudad de Los Reyes a donde está pendiente y por conocer la injusticia que en todo se me hace, mando que mis herederos y albaceas lo sigan y fenezcan por todos grados e instancias”

“Iten, declaro que la dicha hacienda nombrada Angasmarca es libre de censo, obligación y tributo alguno que no tiene, declárolo así para que conste”

Resulta claro que fue el primer propietario de la hacienda de Nuestra Señora del Rosario de Angasmarca, quien además de mejorarla en adelantos agrícolas y ganaderos, edificó a mediados del siglo XVII su iglesia y casa hacienda, todo bajo la advocación de Nuestra Señora del Rosario.

Un importante documento fechado en 25 de diciembre de 1685, otorgado por doña Ana López de Castro, viuda de don Martín de Aranda y Porras, a favor de su yerno el capitán don Pedro de Oruna, da amplia y valiosa información de la iglesia y casa hacienda edificada por el señor de Aranda y Porras y su esposa, el cual trascrito a la letra se encuentra en el apéndice documental de este trabajo.

De su noble filiación y procedencia, es el propio señor de Aranda y Porras quien se encarga de dar noticias a través de su testamento otorgado en diciembre de 1684:

"En el nombre de Dios nuestro Señor y de su bendita madre y con su divina gracia amen. Sepan cuantos esta carta vieren como yo el capitán Martín de Aranda, vecino de la ciudad de Trujillo del Perú y natural de la ciudad de Trujillo de Estremadura, reynos de España, hijo legítimo de Martín Sánchez de Aranda y de Juana Sánchez ya difuntos "

Don Martin de Aranda y Porras, procedente de una antigua rama troncal y Casa de Úbeda de los reinos de España, lucia en su escudo de armas, por Aranda: En campo de plata un león rampante de gules. Armas concedidas por Enrique IV al Jurado don Fernando de Aranda, por Cédula Real otorgada en Madrid en 7 de diciembre de 1467.

En Trujillo del Perú contrajo matrimonio con la dama trujillana doña Ana López de Castro, el 1° de mayo de 1637, pues así lo declaró en su referida carta de última voluntad:

"Yten, declaro que soy casado y velado según orden de la Santa Madre Iglesia, más de cuarenta años con doña Ana (López) de Castro, hija legítima de Antonio (López de) Castro y de Mayor de Paredes, y al tiempo y cuando contrajo matrimonio trajo a mi poder en dote, lo que parecerá y constará por el recibo y carta de dote que en su favor otorgué ante don Francisco de Paz, escribano público y de Cabildo que fue de esta dicha ciudad, a la cual me remito ............................ "

De su matrimonio con doña Ana López de Castro tuvo por hijos legítimos, tal como lo declaró en su testamento otorgado en septiembre de 1688, la referida señora:

"Yten, declaro por mis hijos legítimos y del dicho capitán Martín de Aranda mi marido, a los siguientes: El doctor Alonso Sánchez de Aranda, chantre de la Santa Iglesia Catedral de Arequipa. Capitán don Juan Sánchez de Aranda, a quién su Majestad, que Dios guarde, le ha hecho merced del oficio de la ciudad de Chachapoyas. Doña Juana Sánchez de Aranda, mujer legítima del capitán Bartolomé de Arriaga, de segundo matrimonio. Doña Josepha Sánchez de Aranda, mujer legítima del capitán Bartolomé de Orbegoso. Doña Catalina Sánchez de Aranda, mujer legítima del capitán Pedro de Oruna. Doña Isabel Sánchez de Aranda, mujer legítima del capitán don Gerónimo de Goñy; y así mismo tuvimos por hija nuestra a doña Maria Sánchez de Aranda, ya difunta, mujer legítima que fue de segundo matrimonio del sargento mayor Antonio Verde, de cuyo matrimonio dejó la dicha mi hija, una niña nombrada doña Francisca Verde Castro, y de primer matrimonio tuvo por hijos que al presente viven a doña Antonia Martínez Cribilleros de Arriola, profesa de velo negro en el Real Monasterio de Santa Clara de esta ciudad, declárolos a todos por tales mis hijos, hijas, nietos y nietas"

Don Martín de Aranda y Porras murió el año 1684, le heredaron su inmensa fortuna su esposa y sus hijos los Sánchez de Aranda y Castro.

El 25 de septiembre de 1685 la viuda dio en arrendamiento la hacienda de Angasmarca al capitán don Pedro de Oruna y Gaviria, esposo de su hija doña Catalina Sánchez de Aranda y Castro.

o años mas tarde, dona Ana López de Castro vendió la hacienda a su primogénito el General don Juan de Aranda y Castro. La Hacienda y Obraje fue valorado en la crecida y sorprendente suma de 98,000 pesos de a ocho reales.

El General Juan de Aranda y Castro fue aquel trujillano que en sesión de Cabildo de 6 de noviembre de 1720 hizo manifestación de los instrumentos de su filiación e hidalguía y limpieza de sangre; en ella dijo:

"que todos los dichos mis padres, ascendientes por línea paterna y materna fueron hidalgos notorios, habidos, tenidos y reputados por tales y limpios de toda mala raza a cuya imitación he servido a su Majestad”

En 1684 y 1686, el filibustero Eduardo Davis, que mantuvo en alarma a las poblaciones costeñas por gran tiempo, se apoderó de Guayaquil y desembarcó cerca de Trujillo, saqueando por siete días la ciudad de Saña. Fue en esta oportunidad que don Juan subvencionó a una compañía para ir a combatir al pirata enemigo; también bajaron con sus compañías de Huamachuco a la defensa de la ciudad don Bartolomé de Orbegoso Isasi, don Pedro de Oruna, don Joseph de Oruna y don Juan de Orbegoso y Aranda. A consecuencia de estos acontecimientos, el Cabildo trujillano decidió la edificación de la Muralla de Trujillo, costeando el mencionado don Juan uno de los baluartes, el conocido como de Jesús, María y José, que tuvo de costo más de 4,000 pesos. En agradecimiento el Rey de España le honró con la Real Merced de investir un hábito de una de las tres órdenes militares, sin exceptuar el de Santiago.

Fue don Juan, alcalde ordinario de Trujillo, Corregidor y Justicia Mayor de Chachapoyas y Moyobamba, y juez de bienes de difuntos, regidor perpetuo de la ciudad de Trujillo, procurador general de ella y juez de aguas.

Don Juan de Aranda y Castro casó con doña Margarita Fernández Benítez de La Torre de Chávez, de cuyo matrimonio nacieron por hijos legítimos: Don Martín de Aranda y de la Torre; doña Petronila Tomasa de Aranda y de la Torre, casada con el capitán José Prieto; dona María Josefa de Aranda y de la Torre; don Norberto Luís de Aranda y de la Torre y a don Joaquín y a don Juan de Aranda y de la Torre.


El capitán Pedro de Oruna y Gaviria y doña Catalina Sánchez de Aranda y Castro, benefactores de la iglesia de Angasmarca.

El capitán Pedro de Oruna y Gaviria y su esposa doña Catalina Sánchez de Aranda y Castro, poseían y administraban la hacienda de Angasmarca desde el 10 de octubre de 1685, fecha en que le fue cedida en arrendamiento por su suegra, la señora doña Ana López de Castro, viuda de don Martín de Aranda y Porras.

Las Haciendas de Angasmarca y Serpaquino, lindaron por aquellos tiempos con las haciendas de San José de Porcón, Tres Cruces y Munmalca.

La eficiente administración del señor de Oruna y Gaviria desde 1685 hasta 1707 en que falleció, permitió realizar notables mejoras en el manejo agrícola y ganadero de la hacienda y obraje, eficiencia reflejada en la prosperidad que alcanzó a inicios del siglo XVIII y que permitió a sus piadosos propietarios realizar obras de edificación y adorno que aumentaron la calidad del templo que para entonces contaba ya 50 años, poco más o menos, de edificado.

El embellecimiento del interior de la Iglesia de Nuestra Señora del Rosario de Angasmarca, con la construcci6n de un Sagrario y retablos de yeso dorado y policromado, así como el adorno interior con objetos de arte religioso tuvieron un elevado costo, tal refiere un documento fechado en 1707:

"Y es de advertir que los dichos retablos con el sagrario dicen tuvieron de costo mil seiscientos pesos, y las demás alhajas y el dorado de los retablos, que todo dicen hizo a sus expensas dicho difunto (don Pedro de Oruna y Gaviria) están avaluadas en crecidas cantidades"

El inventario realizado en 1707, tras la muerte del señor de Oruna y Gaviria, quien llegó a ser alcalde de Trujillo, informa minuciosamente las mejoras por el rea1izadas:

"Primeramente un retablo grande en el altar mayor, de yeso.

Más un sagrario que dicen costo cuatrocientos pesos.

Más el altar del Santo Cristo con su retablo de yeso dorado y matizado de colores.

Yten, el altar de San Miguel con su retablo de yeso dorado y matizado de colores, con un bulto de San Miguel que dicen costo ciento diez y seis pesos.

Yten, otro altar de mi señora Santa Ana, con su retablo de yeso dorado y matizado de colores, con los bultos de nuestra señora, San Joaquín y mi señora Santa Ana.

Yten, una lámpara de plata que pesa veinte marcos.

Yten, dos capas de coro, de damasco, una blanca y otra negra.

Yten, dos casullas, la una de damasco blanco con su frontal de lo mismo y la otra de raso blanco con su frontal de lo mismo.

Yten, otra casulla de chamelote azul y nácar, con su frontal de lo mismo.

Yten, cinco frontales de cotense pintados de colores y oro.

Yten, otro retablo que dicen era el que la iglesia tenía e hizo dorar y matizar de colores el capitán Pedro de Oruna.

Más tres palias de encajes nevados que dicen dio doña Catalina de Aranda.

Y es de advertir que los dichos retablos con el sagrario dicen tuvieron de costo mil seiscientos pesos, y las demás alhajas y el dorado de los retablos, que todo dicen hizo a sus expensas dicho difunto están avaluadas en crecidas cantidades.

Yten, una alfombra grande que esta al pie del altar mayor, que dicen la dio dicha doña Catalina de Aranda"

El extenso inventario también hace mención de la existencia de 253 libros de pan de oro procedente del Cuzco, dejado en la hacienda por el capitán de Oruna y Gaviria.

Tal se ve, como ya se dijo, que la eficiente administración realizada por su arrendatario, unida al profundo sentimiento religioso de los señores de Oruna y Aranda, permitieron disponer considerable cantidad de pesos en el adorno de la iglesia, así como en el arreglo de la casa de hacienda y mejora del obraje.


La hacienda y obraje de Angasmarca a través de los siglos XVIII y XIX.

El General don Martín de Aranda y de la Torre había comprado a mediados del siglo XVIII, la hacienda de Nuestra Señora del Rosario y Santa Rosa de Vitervo de Angasmarca, también así nombrada, en circunstancias en que esta había salido a remate a pedido de los acreedores de sus padres los señores don Juan de Aranda y Castro y dona Margarita Fernández Benítez de la Torre de Chávez.

El Testamento otorgado por doña Margarita, el 12 de noviembre de 1754, ante el escribano Pedro Fernández Montejo, en dos de sus cláusulas refiere el apremiante estado por la que atravesaban los poseedores de esa hacienda y obraje:

" Declaro primeramente que habiendo venido el dicho mi hijo de la ciudad de Buenos Aires trajo de ella dos criados esclavos suyos propios, alguna plata sellada y otra labrada y otros efectos de géneros de Castilla y varias alhajas de estimación , todo lo cual el dicho mi hijo llegado que fue a mi casa en la ciudad de Trujillo, me hizo entrega de todo, diciéndome que sacare solo los vestidos de su uso y que todo lo demás que en sus petacas hubiere, lo recogiere y distribuyere, en mi alivio, el de su padre y hermanos, quienes como yo estaban casi en la extrema necesidad de no haber con que aún para lo preciso de comer, para lo cual de todo lo expresado me valí hasta vender los dichos dos esclavos, para alivio de mis necesidades y las de mis hijos".

"Yten, declaro que habiéndose puesto en venta la hacienda de Angasmarca, salio haciendo postura a ella el capitán Jacinto Arriaga y el padre prior del convento de San Agustín de Trujillo, y viendo yo la dicha su madre que en concurso de acreedores a la dicha hacienda tan dilatado, entanto que se daba la sentencia de preferidos pareciéramos sus padres y hijos y que además de esta quedaba mi caudal y el del dicho mi marido descubierto y perdido, fomenté al dicho mi hijo y le pedí hiciere postura a la dicha hacienda hastala concurrente cantidad que cubriere nuestro crédito, para que así no pasare a otra extraña y tuviéramos, en tanto quese daba la sentencia, de preferidos a paga y socorro de sumano, y que rematada la hacienda le haríamos los dichos sus padres de lo que nos pudiese tocar y pertenecer, dejándole de pensión la dicha hacienda, lo que fuese de razón "

Doña Margarita Fernández Benítez de la Torre de Chávez, a su muerte, fue enterrada en la iglesia de la hacienda de Angasmarca.

Resulta evidente el mal momento económico por la que atravesó, a mediados del siglo XVIII, tan valiosa hacienda y obraje, debido al atraso en los pagos de los censos impuestos, que permitieron sacarla a remate público a pedido de los acreedores, salvándola don Martin de Aranda de La Torre, de pasar a otros dueños.


Martín de Aranda de la Torre, nuevo propietario de la hacienda de Angasmarca.

Fue don Martín maestre de campo, Corregidor y Justicia Mayor de Trujillo, Corregidor de Huamachuco, agricultor, ganadero, minero y primer propietario de la casa trujillana conocida como Casa Aranda, cuya decoración interior esta relacionada con la de la iglesia de Angasmarca y dentro de un mismo estilo, el barroco mestizo trabajado en yeso. Cabe mencionar también que existe una realación con la fachada de la iglesia de Santiago de Huamán.

El General don Martin de Aranda y de la Torre o Aranda y Chávez o Aranda y Castro, como indistintamente se firmaba, casó con su sobrina doña Catalina de Jáuregui y Oruna, de la cual tuvo por hijos legítimos a doña Rosa de Aranda y Jáuregui, casada con don Francisco de Vicuña; a don José Félix de Aranda y Jáuregui, a dona María Teresa de Aranda y Jáuregui, casada con don Pablo del Corral y Romero y a Doña Tomasa de Aranda y Jáuregui.

A la muerte de don Martin de Aranda y de la Torre, la hacienda y obraje, bastante desmejoradas, pasaron a propiedad de doña María Teresa de Aranda y Jáuregui, última poseedora del noble apellido de Aranda, pues con ella habría de perderse en ramas femeninas.

Dona María Teresa caso en Trujillo, en septiembre de 1768, con el maestre de campo don Pablo del Corral y Romero, quien llegó a ejercer los cargos de alcalde ordinario de Trujillo y más tarde alcalde provincial de los Partidos de Cajamarca, Huambos y Huamachuco.

Fue por estos difíciles momentos para la hacienda y obraje de Angasmarca, en que el Dr. Cosme Bueno, en su obra titulada Descripci6n Geográfica de las Provincias que componen los Reinos del Perú, escrita entre 1763 a 1778, en su capitulo correspondiente a la Descripción de las Provincias pertenecientes al Obispado de Trujillo, refirió acerca de los obrajes y ríos de la Provincia de Huamachuco, sin darle mayor importancia, sólo mencionando al río que llevó el nombre de Angasmarca, más no a la hacienda ni obraje:

"Riegan esta Provincia algunos ríos. El más considerable es el de Tablacacha, que nace en las vecindades de un cerro alto y nevado, situado al Sudoeste, hacia el fin de la Provincia nombrada Pelagatos. Este río recibe el de Angasmarca y al de Guachaca, y corriendo al Oeste por los confines de la Provincia de Conchucos hace caudaloso al río de Santa, donde desagua. ( ....). Los pueblos de esta Provincia son pocos; pero en recompensa son las haciendas muchas y la más bien pobladas principalmente de obrajes y estancias. Llegan los habitantes de toda la Provincia a 11,000, par lo cual se consideran coma anexos de las Curatos y porque tienen iglesias en que se administran sacramentos"

Dona María Teresa y don Pablo tuvieron por hijos legítimos al sacerdote don José Luís del Corral y Aranda; a don Marcos Marcelino del Corral y Aranda casado con doña Josefa Jimeno y Quevedo; a doña Juana Paula del Corral y Aranda, casada con el caballero español don Pablo de Porturas y Landazuri; a don Manuel del Corral y Aranda y a don Francisco del Corral y Aranda.

A la muerte de don Pablo del Corral y Romero y de doña María Teresa de Aranda y Jáuregui, la hacienda y Obraje, en total estado de ruina, pasó, en 1821, a propiedad de su hija doña Juana Paula del Corral y Aranda.

Dona Juana Paula del Corral y Aranda casó en 1800 con el Ministro Principal Contador de la Real Caja de Trujillo y más tarde Tesorero General de Ejercito y Real Hacienda de las Cajas Generales de Lima, don Pablo de Porturas y Landázuri, natural de los reinos de España; y tuvieron por hijos legítimos a don Manuel de Porturas y Corral, a don Pablo Manuel de Porturas y Corral y a don José Luís de Porturas y Corral.

Don Pablo de Porturas y Landázuri falleció en mayo de 1818 y doña Juana Paula en agosto de 1843 en su hacienda de Nuestra Señora del Rosario y Santa Rosa de Vitervo de Angasmarca, hallando eterno descanso en su iglesia.

Doña Juana Paula, en el poder para testar que dio a sus hijos, el 14 de diciembre de 1843, ante el escribano José Camilo Vives, estos declararon:

"Yten, declaramos haber dejado por sus bienes la expresada hacienda de Angasmarca en la provincia de Huamachuco con todas sus enseres y capitales, la misma que en estado de ruina la recibió de don Manuel del Corral, albacea del finado padre de la dicha difunta nuestra señora madre, don Pablo del Corral y Romero el día 17 de diciembre del año pasado de mil ochocientos veinte y uno, por formal entrega que le hizo el referido albacea como también los demás herederos, sus hermanos don Francisco y don Marcos del Corral, los que orientados y conocedores del ningún derecho a la expresada hacienda, por deber más de lo que ella valía, le hicieron a la enunciada nuestra señora madre, la cesión de la parte que podían tener y se apartaron de ella porque vieron que la finca estaba adeudada más de la que valía y por esta razón ninguno de ellos quisieron tomarla para desempeñarla. En los inventarios que practicaron el año de mil ochocientos diez y ocho en que falleció el padre común don Pablo del Corral y Romero, de los que resultó quedar la expresada finca sumamente gravada en más de su valor por falta de pago en los censos de imposición como por otras deudas a particulares, según debe y puede demostrarse por el libro de cuentas que existe en nuestro poder y escrituras que le hicieron sus predichos hermanos don Francisco, don Manuel y don Marcos del Corral, motivos porque los expresados sus hermanos hicieron donación formal de lo que pudiera tocarles, en favor de nuestra difunta señora madre, con el objeto de que haciéndose cargo de pagar, como en efecto se hizo responsable de todas las deudas, continuare de dueña sola y absoluta en el pleno de su dominio de la enunciada hacienda, resultando esencialmente de los inventarios hechos el año de mil ochocientos diez y ocho no alcanzar cuantos capitales en la hacienda contenían para el pago de la deuda que se ha verificado con la mayor puntualidad y honradez, lo declaramos para que conste "

Angasmarca fue paso obligado del Ejercito Libertador que saliendo de Huamachuco se dirigió a la gloria de Junín; cuenta la tradición que el Libertador don Simón Bolívar durmió en la casa de hacienda de Angasmarca.

Don Nicolás Rebaza en sus Anales del Departamento de la Libertad en la Guerra de la Independencia escritos en 1898, cuenta de la grandeza y sentimiento patriótico que alentó a los sacrificados trabajadores de esa hacienda y obraje serrano, en los cruciales y decisivos momentos que precedieron a la emancipación del Perú, y dice:

"No sólo las personas principales y acomodadas de Huamachuco trabajaron con entusiasmo por la Independencia: hasta en lo más humi1des se encontró tan noble sentimiento, como lo demuestra el hecho siguiente:

Los indígenas de las valiosas haciendas de Angasmarca y Calipuy, de la familia Corral y después Porturas, cedieron al Estado todos los Jornales que les debían los hacendados, según sus respectivas cuentas. La razón que tuvieron para esto fue, que habiendo el Protector General San Martin abolido el tributo, por decreto de 27 de agosto de 1821, querían mostrar a la Patria su agradecimiento. Aceptada la donación, se mandó que se liquidasen las cuentas por una comisión que nombró el Presidente Marques de Torre-Tagle, presidiéndola el español don José Rodríguez Delgado, decidido patriota y que era de la confianza del Marques; pues lo trajo desde España y era su tenedor de libros.

Verificados los ajustamientos, resulto que los operarios eran acreedores por considerable suma de 12,000 y tantos pesos, y se obligo a los hacendados a que los entregaran con la prontitud que demandaban las circunstancias. No tuvieron dinero disponible, obstante las comodidades de que gozaba la casa Corral, y se vieron en los mayores apuros, de los que salieron mediante la influencia y di1igencia del Sr. Jacinto María Rebaza, deudo de la familia Corral, que ocupaba, como ya hemos dicho antes, en la Secretaria del Marques , y gozando de su estimación por su aptitud y la confianza que en el tenia, encargándole su correspondencia privada, pudo alcanzar del Presidente marqués, que se recibiese por 8,000 pesos la magnifica casa que tenia la familia Corral o Porturas en Trujillo, y que ha sido conocida por la de la antigua Tesorería; y en dinero se entrego el resto de 4,000 tantos pesos. ! Que tiempos esos en los que aún el pobre trabajador donaba sus jornales a la Patria ¡"

En el interior de la iglesia de Angasmarca hasta el presente existe un escrito que da precisa información de una obra de restauración, si tal vez la única o la más importante realizada hasta ese entonces, llevada a cabo por sus dueños los señores de Porturas y Corral, a mediados del siglo XIX:

"La reedificación de esta iglesia fue comenzada por don Carlos Antonio Guianni, natural de Italia, el 15 de Enero de 1852 y concluida por Manuel Carbajal y Juan Calipuy Burgos, naturales de esta Hazienda el 30 de Marzo de 1857 "

"Pablo Manuel y José Luís Porturas humildemente consagran a nuestra patrona y Señora de la Asunción el piadoso y fervoroso celo con que a su costa han reedificado este Santo Templo"

Los señores de Porturas y Corral, dedicados también a la explotación minera, mejoraron notablemente la antigua y rica heredad de sus antepasados los Sánchez y Aranda, y es uno de los benefactores de la iglesia, don Luís José, quien en su testamento otorgado en 1860, da amplia infornaci6n del estado de la hacienda y obraje de Angasmarca y sus poseedores:

"Yten, declaro asimismo que por fin y muerte de mi señora madre doña Juana Paula del Corral y Aranda y de mi tío legítimo el señor don Francisco del Corral y Aranda, heredamos en unión de mis hermanos don Manuel y don Pablo Manuel de Porturas, la hacienda de Angasmarca, propiedad exclusiva de la mencionada mi señora madre y la hacienda de Santa Clara de la propiedad de mi tío don Francisco, cuya herencia la acepte en unión de mis hermanos don Manuel, ya finado, y don Pablo Manuel de Porturas y Corral y poseímos estas fincas en común con mis dichos hermanos hasta el veinte y ocho de marzo de mil ochocientos cincuenta y cuatro, en cuya fecha nos dividimos extrajudicialmente, como consta de mi hijuela, quedando yo y mi hermano don Pablo en la hacienda de Angasmarca, es decir la media parte en mi favor y la otra en el de mi dicho hermano como condómino en ella; y a mi otro hermano don Manuel le correspondió la hacienda Santa Clara sita en la provincia de Conchucos, a más de esto se le adjudicó al recordado mi hermano don Manuel, una casa situada en esta ciudad en la calle de San Agustín, conocida con el nombre de las señoras Prietos, de suerte que la parte hereditaria de mi dicho finado hermano quedó del todo cancelada sin que sus herederos tengan que reclamar cosa alguna, lo que puntualizo para que conste.

Yten, declaro que la casa también situada en esta ciudad, conocida por la de los señores Arandas, es propiedad mía que adquirimos por herencia del modo siguiente: Una parte como bienes propios de nuestra madre común y dos partes más que correspondían a mis tíos el ya finado señor don Francisco del Corral y don Marcos del Corral que vive, como herederos de mi abuela la señora dona Teresa de Aranda, según más largamente consta por la escritura de venta que conservo en mi poder, de modo que la media parte de dicha casa es de mi propiedad, habiéndole dado a nuestro hermano don Manuel lo que le correspondía, como consta de la hijuela de repartición, como así mismo de otra media parte de la hacienda de Angasmarca, sita en la provincia de Huamachuco, es de mi propiedad y la mencionada parte de la casa nombrada plazuela de Aranda, y la otra media parte de la hacienda y casa mencionadas pertenecen a mi hermano don Pablo Manuel cuyas fincas poseo hasta esta fecha, en unión de este, sin que los herederos de mi finado hermano don Manuel tengan la menor mención a las citadas fincas por habérseles cancelado todo su haber como consta de su hijuela de repartición sin debérsele nada, lo que puntualizo yo para que conste"





La hacienda de Angasmarca intervenida por la Reforma Agraria. 1970.


La hacienda de Angasmarca permaneció en propiedad de los descendientes de don Martín de Aranda y Porras por espacio de 321 años. Don Pablo de Porturas y Hoyle fue su último propietario hasta 1970 en que se realizo el proceso de Reforma Agraria.

Lamentablemente, el descuido, la indiferencia y el poco conocimiento del enorme valor arquitectónico e histórico que las antiguas casa de haciendas peruanas tienen, permitió, como en otras partes, la desaparición de la magnífica casa hacienda de Angasmarca, que junto a la iglesia fueron un símbolo de tan bello pueblo peruano.




Poco a poco la magnífica casa hacienda fue desapareciendo. 1987.




Así perdio Angasmarca uno de sus más importantes atractivos culturales. 2002.





Esto es lo que queda de lo que fue la más destacada casa hacienda de la serranía liberteña. 2002.




Bibliografía y fuentes documentales consultados.

Bibliografía.

Bueno, Cosme. Geografía del Perú Virreinal. Lima, 1951.

Feijoo de Sosa, Miguel. Relaci6n Descriptiva de la Ciudad de Trujillo del Perú. 1763.

Martínez Compañón, Baltasar Jaime. Trujillo del Perú en el siglo XVIII. T.I.

Chauny de Porturas, Gilbert. Los Sánchez de Aranda. Revista del Instituto Peruano de Investigaciones Genea1ógicas. Lima .

Los Hoyle de Trujillo del Perú. Revista del Instituto Peruano de Investigaciones Genealógicas. Lima, 1991.

Raimondi, Antonio. El Perú. T. I. Lima, 1874.

Santa Maria Calderón, Luís. Lineamientos de Gobierno Municipal. CESEN. 1993.



Fuentes Documentales .

"Testamento de don Martín de Aranda y Porras" Serie Notarial. Sub serie Protocolos. 1684. Leg. 102. Fol. 93vta. ARLL.

"Arrendamiento de la hacienda Angasmarca, doña Ana de Castro al capitán Pedro de Oruna"
Serie Notarial. Sub serie Protocolos. 1685. Leg. 102. Fol. 337. ARLL.

"Testamento de doña Ana López de Castro"Serie Notarial. Sub serie Protocolos. 1688. Leg. 104. Fol. 413 vta. ARLL.

"Inventario de la hacienda de Angasmarca" Corregimiento. Juez de Comisión. 1707. Exp. 3387. Leg. 272.ARLL.

"Escritura de venta de la hacienda nombrada Angasmarca y mejora en ella contenida, doña Ana López de Castro en favor del General don Juan de Aranda y Castro su hijo " Serie Notarial. Sub serie Protocolos. 1690. Leg. 105. Fol. 41. ADLL.

"Testamento de Juan de Aranda" Serie Notarial. Sub serie Protocolos. 1738. Leg. 270. Fol.608 vta. ARLL.

"Testamento de Margarita Fernández Benites" Serie Notarial. Sub serie Protocolos. 1754. Leg. 346. Fol189 vta. ADLL.

"Poder para testar, doña Juana Paula del Corral y Aranda a sus hijos" Serie Notarial. Sub serie Protocolos. 1842-43. Leg. 624. Fol 341 vta. ARLL.

"Testamento de don José Luís Porturas" Serie Notarial. Sub serie Protocolos. 1860-62. Leg. 417. Fol42. ARLL.


Bueno es señalar que la investigación archivística se terminó en el año 1993 y actualmente se han realizado cambios en la numeración de legajos, expedientes etc. en el Archivo Regional de La Libertad de Trujillo.

Notas

[i] Confina por el Este con la provincia de Cajamarquilla; por el Nordeste con la de Chachapoyas, mediando el Río Marañón; por el Norte con la de Cajamarca, por el Noreste y Oeste con la de Trujillo y por el Sur con la de Conchudos. Tiene de largo Este – Oeste 30 leguas y 10 de ancho. Esta Provincia es de nueva erección. Separóse de la de Cajamarca el año 1759, en tiempo del Conde Superonda. No es escasa de frutos como maíz, trigo, cebada, papas y frutas de sierra y valles, por tener algunos de buen temperamento. Por lo general es fría, en lo que diferente de la de Cajamarca, siendo en lo demás muy semejante en frutos y comercio. Críase todo género de Ganados, especialmente carneros, de cuyas lanas se fabrica mucha ropa de la tierra en los muchos y grandes Obrajes que hay en ella. Hállase muchas Minas de Oro y Plata, de las cuales se trabajan algunas como del Cerro de Carangas y otras de oro, aunque pocas. En el cerro de Aupillán hay una veta de Hierro. También hay vetas de Azufre y de piedra imán. Riegan esta Provincia algunos Ríos. El más considerable es el de Tablacacha, que nace en las vecindades de un derro alto y nevado, situado al Sdoeste, hacia el fin de la Provincia nombrada Pelagatos. Este Río recibe el de Angasmarca y al de Guachaca, y corriendo al Oeste por los confines de la Provincia de Conchudos hace caudaloso al Río de Santa, donde desagua. (………….). Los pueblos de estas provincias son pocos, pero en recompensa son las haciendas muchas y la mas bien pobladas principalmente de Obrajes y Estancias. Llegan los habitantes de toda la Provincia a 11,000, por lo cual se considera como anexo de los Curatos y porque tienen Iglesias en que administrar Sacramentos.



Apendice Documental.

Arrendamiento de la hacienda Angasmarca, doña Ana (López) de Castro al capitán Pedro Oruna
(Truji1lo, 25 de septiembre de 1685)

Sepan cuantos esta carta de arrendamiento vieren como yo doña Ana López de Castro, viuda, albacea y tenedora de bienes del capitán Martín de Aranda y curadora de los bienes y persona de don Juan de Aranda, nuestro hijo, en virtud de los dichos cargos y por lo que a mi me toca, por razón de mi dote y mitad de bienes gananciales que he de haber en dichos bienes = Digo que por cuanto, por ser muchos los herederos de dicho mi marido y para la división y ultima partición que judicialmente se ha de hacer de ellos es menester alguna dilación de tiempo de que así a los dichos bienes y herederos como a mi se nos sigue grave daño y perjuicio en que la dicha hacienda nombrada Angasmarca que ésta en la provincia de Huamachuco, Corregimiento de Cajamarca, que quedó por bienes del dicho mi marido, haya de correr por mayordomo de que . . . conocidamente y va cada día en mucha disminución y por protestar, como protesto recibirla en mi, por lo que fuere justo por la dicha mi dote y gananciales, a cuya causa y la de ser mis legítimos y forzosos herederos, los mismos que son del dicho mi marido; debo ocurrir al reparo, aumento y bien de la dicha hacienda, para cuyo efecto y el seguro de ella, de buen acuerdo y como sabedora que soy de mi derecho, tengo dispuesto y determinado en la mejor vía y forma que haya lugar en derecho, de arrendarla y poniéndolo en efecto por el tenor de la presente otorgo que arriendo y doy en arrendamiento la dicha hacienda nombrada Angasmarca, con todos los ganados, tierras, obrajes y demás que le toca de fecho y derecho, aguas, usos, servicios, costumbres y servidumbres y demás cosas que se contemplan en esta escritura, al capitán Pedro de Oruna, mi yerno que está presente, y por tiempo de seis años que han de comenzar a correr y contarse desde el día diez de octubre en adelante, de este presente año de mil seiscientos ochenta y cinco, y con condición y calidad que me ha de dar y pagar, a mi o a mis herederos y sucesores, en cada un año, en moneda corriente, puestos y pagados en esta dicha ciudad, así mismo con las condiciones y calidades siguientes:

Primeramente con condición y calidad que el dicho capitán Pedro de Oruna me ha de dar y pagar en cada un año de los dichos seis del dicho arrendamiento que ha de correr ycontarse desde dicho día diez de octubre, cuatro mil y quinientos pesos de a ocho reales, en moneda corriente al fin de cada uno, como se fueren cumpliendo.

Yten, con condición y calidad que si durante este dicho arrendamiento, de los veinte y dos mitayos que la dicha hacienda tiene corrientes y con que así se la arriendo al dicho capitán Pedro de Oruna, por a1guna rebaja que se hiciere le faltaren a entregar algunos, se le ha de rebajar y rebaje por cada uno de ellos, rata por cantidad lo que valiere, de este dicho arrendamiento según y en la forma que se acostumbra en estos casos en la dicha provincia de Huamachuco.

Yten, condición y calidad que las pagas de los indios, así mitayos como voluntarios de la dicha hacienda de Angasmarca, han de correr y corren por mi cuenta hasta el dicho día diez de octubre, y si estos debieren algo a la dicha hacienda, se ha de hacer cargo de las deudas el dicho capitán Pedro de Oruna, para dar cuenta con pago de todas ellas a mi o a quien mi causa hubiere, al fin del dicho arrendamiento; y si para entonces al dicho capitán Pedro de Oruna, los dichos indios por el contrario le debieren algunas cantidades de pesos de……. contare 1iquido, yo la dicha otorgante me obligo y obligo...........sucediere en la dicha hacienda a que se lo pagásemos luego de contado sobre tabla, tomando a nuestro cargo las dichas deudas.

Yten, condición y calidad que si al fin de este dicho arrendamiento o cuando volviere la dicha hacienda el dicho capitán Pedro de Oruna, la entregare con algún ganado menosde como la recibe y constará por la aceptación de esta escritura , lo ha de enterar el dicho Pedro de Oruna o sus herederos, y si hubiere algunas creces de el, se le ha de recibir en dicha hacienda, en los cuales dos casos haya de ser y sea el entero o paga de creces, a justa tasación por dos personas nombradas, una de cada parte.

Yten, así mismo con condición y calidad que si al fin de este dicho arrendamiento o entrega de dicha hacienda faltare algo de ella, según como la recibe el dicho capitán Pedro de Oruna y constará por su aceptación, lo ha de pagar, y si el susodicho hubiere puesto en ella alguna cosa de mejora precisa de que se necesitare, el uno al otro y el otro al uno, nos lo hemos de pagar a su justa tasación y por lo que dijeren do personas nombradas, una de cada parte.

Yten, condición y calidad que si de la lana que hubiere en dicha hacienda y constara por el peso que de ella se tuviere el dicho día diez de octubre, por no saberse lo que al presente hay, de la que hubiere al tiempo y cuando dicho capitán Pedro de Oruna volviere la dicha hacienda, de el la ysu peso faltaren o sobraren algunas arrobas, nos las hemos de pagar el uno al otro en otras tantas arrobas o en plata, al precio que entonces fuere corriente en dicha provincia de Huamachuco.

Con las cuales dichas condiciones y calidades yo la dicha doña Ana López de Castro y los demás en derecho necesarios, le doy en arrendamiento la dicha hacienda de Angasmarca al dicho capitán Pedro de Oruna, mi yerno, quien se ha de obligar a guardarlas y cumplirlas y dar recibo de ella en aceptación de esta escritura y por los dichos seis años y prometo que durante ellos le será cierto y seguro y que a el ni parte de el no le será puesto por mi ni por otras personas ninguna, pleito, embarazo ni contradicción por ninguna persona y que por tal sucediere como tal albacea y tenedora de bienes del dicho mi marido y curadora de los bienes y persona del dicho don Juan de Aranda, mi hijo, par lo que a mi me toca saldré a la voz y defensa del tal pleito o pleitos hasta dejarle al dicho capitán Pedro de Oruna o a quien su causa hubiere, en quieta y pacifica posesión del dicho arrendamiento; y si de esta manera sanearlo no pudiere, le daré y volveré y pagaré todos los daños, perdidas y menos que se le siguieren (.......... )
Aceptación: Dicho capitán Pedro de Oruna que presente soy al dicho otorgamiento de esta escritura, como sabedor que soy de ella y de su efecto, digo que la acepto, según y como en ellase contiene, dando como doy por expresas y referidas e insertas en esta aceptación, las condiciones y calidades en ella contenidas y recibo en mi, en arrendamiento la dicha hacienda nombrada de Angasmarca, desde el dicho día diez de octubre de este presente año de seiscientos ochenta y cinco y con los ganados y demás cosas siguientes, que es con forme a inventario, por bienes del capitán Martin de Aranda, mi suegro.

Primeramente una manada de carneros de mil y trescientas y ochenta y cinco cabezas 10385.

Yten, otra manada de dicho ganado con seiscientas cinco cabezas madres, quinientos noventa y dos corderos y cuarenta y siete carneros padres que hacen mil y doscientas cuarenta y cuatro cabezas 10244.

Yten, otra manada con novecientas veinte y nueve ovejas y ciento diez y ocho carneros padres que hacen mil y cuarenta y siete cabezas 10047.

Yten, seiscientas ocho madres en otra manada y quinientos y cincuenta corderos y cuarenta y seis carneros padres que hacen mil y doscientas y cuarenta y cuatro cabezas 10244.

Yten, otra manada con seiscientas tres ovejas madres, quinientos veinte y nueve corderos y cuarenta y siete carneros padres que hacen mil y ciento ochenta y nueve cabezas 10189.

Yten, otra manada con setecientos cincuenta y nueve ovejas, seiscientos setenta y seis corderos y cuarenta y siete carneros que hacen mil y cuatrocientas y cincuenta y siete cabezas 10457

Yten, otra manada con seiscientos ochenta y una ovejas y quinientos setenta y nueve corderos y cuarenta y siete cameros padres que hacen mil trescientas siete cabezas 10307.

Yten otra manada con seiscientas treinta ovejas madres y seiscientos cincuenta y cinco corderos y cuarenta y tres carneros que hacen mil trescientas veinte y ocho cabezas 1328.

Yten, mil seiscientas cincuenta y seis ovejas en otra manada y noventa y nueve carneros que hacen mil setecientas cincuenta y cinco cabezas 10755.

Yten, otra manada con setecientas cincuenta ovejas, seiscientos cincuenta y tres corderos y cincuenta carneros padres que hacen mil cuatrocientas cincuenta y tres cabezas 1453.

Yten, otra manada con setecientas catorce ovejas y quinientos ochenta y cuatro corderos y 48 carneros que hacen mil trescientas cuarenta y seis cabezas 1346.

Yten, otra manada con novecientos cincuenta y siete carneros trasquilados 0957.

Yten, otra manada con setecientas ovejas 0700.

Con otros tantos corderitos de un día hasta tres meses de edad 0700.

Yten, otra manada con mil doscientas veinte y ocho ovejas y ochenta y un cameros que hacen mil trescientas tres cabezas 1303.

Yten, otra manda con setecientas sesenta y cuatro ovejas y seiscientos cuarenta y un corderos y cuarenta y nueve carneros que hacen mil cuatrocientas cincuenta y cuatro cabezas 1454.

Yten, asimismo lo siguiente:

La iglesia de la dicha hacienda, que es grande, cubierta de paja de peynadi1lo, bien enmaderada con dos portadas grandes de arco y sus medias puertas con sus aldabas par de dentro en la cual hay lo que se sigue:

Doce cuadros de cuerpo entero de santos mártires = Yten, otros doce cuadros de diferentes pinturas de cuerpo entero.

Yten, el altar mayor con su retablo de madera en que está una efigie de Nuestra Señora del Rosario de bulto, con su manto y dos velos, el uno de tafetán sencillo, azul y el otro de raso labrado = así mismo cuatro bultos de santos, Sr. Pedro = Sr. Juan = Sr. Nicolás = y Sr. Antonio y su sagrario pequeño dorado = con su llave y dentro de el una custodia de plata labrada y una cajita de plata que sirve de depósito. Yten, un cáliz de plata con su patena, bolsas de corporales, palia ymanteles de ruán y un frontal de lana blanca – Yten, otro bulto de Nuestra Señora con su manto y corona de plata = y corona de plata dorada que la tiene puesta la imágen de [ilegible] que está en dicho retablo.

Yten, un altar donde esta un crucifijo mediano, en la cruz con su velo de tafetán morado = Y así mismo esta- en dicho altar la hechura de la resurrección del señor y otra de la SantaRosa.

Yten, otro altar con su velo de raso labrado de que tira a morado, con su nicho en que esta puesta la hechura de la Santa Rosa.

Yten, la sacristía con dos puertas de madera y sus herraduras y 1laves de loba en que se halla un cajón de los ornamentos anexos a la dicha iglesia — y un bufete y los que [roto] es en esta manera.

Una (pila) de agua bendita = cuatro frontales en sus bastidores = uno de tafetán de Pisa, morado y guarnecido de galón de oro — otro negro de damasco guarnecido de puntas de oro y galón - y el otro de raso verde gay a flores, con su galoncito = y el otro de damasco carmesí, también con su galoncito de oro.

Yten, otros tres frontales , el uno pintado y los dos de bayeta blanca y colorada.

Yten, cinco casullas con sus manipu1as y sus estolas, la una morada y la otra carmesí verde gay negra y blanca, de los mismos géneros de los frontales.

Dos albas de ruán viejas y una nueva con su singulo y amito de creolotas.

Dos capas negras, una blanca y la otra morada, de tafetán.

Un incensario con su naveta y cuchara de plata.

Yten, la cruz alta con dos mangas de bayeta de colores viejas.

Una sobre pellis de ruán, vieja.

Una museta de oro y nácar con su galoncito de oro.

Dos misales y un manual, viejos.

Un palio de raso morado labrado = y dos guiones, uno blanco de lana y el otro carmesí de damasco y su cruz de plata.

Más dos aras consagradas, según dijeron.

Una campani1la de bronce.

Unos manteles de altar de ruán, viejos.

Tres ropones viejos, de acólitos.

Un piatillo de plata con sus vinajeras de vidrio.

Dos almaizales de tafetán azul y verde = dos atriles y el uno de ellos aforrado en felpa carmesí.
Más veinte y cuatro candeleros de palo pintado.

Dos andas de madera, de Nuestra Señora del Rosario, la una labrada.

Más el sepulcro dorado de Nuestro Señor.

Más el cirio pascual, de madera.

Un candelero tenebrario.

Un fierro de hacer hostias.

Un escaño con dos cajones y su llave - una mesa grande – dos tumbas = y más andas de difuntos.

Una alfombra grande de lana de colores.

Más un palio negro para la tumba.

Dos pi1etas de agua bendita, de bronce.

Un cajón de los Santos Oleos, con tres crismeras de plata en una alacena que está en el bautisterio - una pila bautismal de bronce, el cual tiene su puerta de madera y llave de loba.

Yten, dos cuartos contiguos a dicha iglesia con sus puertas de madera y llaves de loba.

Yten, otros dos cuartos con sus puertas y llaves cada uno, que corresponden a la dicha iglesia donde tiene una puerta de madera.

Yten, un campanario de arcos donde están tres campanas medianas las dos y la otra pequeña.
Yten, una caja cubierta de plata, con puertas de madera y su llave que dicen [roto] del cima.

Yten, otra casa que sirve de carpintería, con su puerta y llave en que trabaja Pedro de Vi1larreal, indio carpintero, y tiene a su cargo una sierra bracera y no hay otras herramientas.

Yten, las casas de vivienda de esta hacienda, cubierta de paja de peynadi1lo dobladas, con altos, y tienen dos salas y sus cuartos bajos con puertas y llaves de loba y ocho ventanas, yel uno de los cuartos tiene una alacena sin llave y la sala tiene otra con llaves.

Yten, un bufete con su sobremesa de Jerga = cuatro escaños =cuatro sillas de sentar y una tarima, todo viejo = dos mesitas pequeñas.

Yten, un cuadro de Santa Verónica.

Yten, los altos de las dichas casas con cuatro divisiones y sus puertas y llaves, en que se hallaron algunas comidas de las que sirvió Domingo de la Cerna, administrador que ha sido de esta hacienda, como son sesenta y ocho fanegas de trigo = treinta y cuatro fanegas de maiz = setenta y cuatro fanegas de cebada = veinte y cinco fanegas de cocopa = y ciento treinta cecinas de cabras y capados = y cuarenta y dos costa1es viejos y nuevos de jerga = y ciento cuarenta y cuatro arrobas de sal = y veinte y tres arrobas de se[roto] de los cuales géneros comestibles el dicho día diez de octubre se hará memoria, para que si de lo referido faltare o sobrare, alguna dicha cantidad delo que es liquido.

Yten, otro cuarto de vivienda que está en dicha hacienda, con los géneros y cosas siguientes =

Dos pretales de cascabeles de recua, para mulas.

Dos arrobas de tinta añil.

Dos ventosas de vidrio, la una quebrada.

Una jeringa corriente.

Un cepi1lo viejo de carpintería.

Un par de grillos de fierro.

Una pitadera.

Dos cinchos grandes, cuadrados, de batán y otro redondo - más otros dos cinchos cuadrados pequeños dos de ellos y el otro mayorcito.

Yten, otros tres cinchos redondos pequeños = un dado de molino.

Dos cordobanes viejos.

Una escopeta de la priola, corriente.

Seis sombreros trujillanos, negros y blancos, nuevos.

Yten, treinta y seis rejas, las diez y seis nuevas y las demás usadas.

Yten, treinta y cinco libras de aceros.

Yten, nueve machetes.

Más cinco hachas de corta leña.

Un tintero de plomo, cuchilla y tijeras.

Yten, sesenta y ocho docenas de cascabeles, según la razón que dio el dicho Domingo de la Cerna haber en las que manifestó = y las cuarenta docenas grandes y las veinte y ocho pequeñas .

Yten, cinco cardos nuevos de emprimar.

Más un peso de cruz con sus balanzas de cobre = y una [roto] de lo mismo, la una de una arroba y la otra de media arroba = y la otra de ocho libras - y la otra de dos libras.

Yten, una frasquera vieja con un frasco.

Yten, tres arrobas y diez y seis libras de jabón fabricado en dicha hacienda.

Yten, una alquitara.

Yten, tres arrobas y veinte libras de fierro.

Yten, cuatro combas = siete cunas = y un pico de fierro.

Yten, nueve limas = y once barretas grandes y pequeñas.

Yten, ciento treinta y nueve arrobas y veinte libras de palo de taya.

Yten, un bufete con su cajón.

Yten, ocho hierros de herrar ganados de dicha hacienda, los cinco de ovejas del modo de una V grande y los tres de la forma que van puestos al margen.

Yten, veinte hoces de segar usados.

Yten, la casa que sirve de fragua con sus puertas de madera y armella de fierro = y en ella se halló lo siguiente:

Dos machos grandes de majar = un martillo de forjar = dos tenazas = Yten, un[roto ] = una bigornia pequeña = una broca = y un taladro = un torni1lo de banco = y un yunque y talón = y dos cinceles, todo de fierro.

Unos fuelles corrientes.

Yten, la cocina con su horno y su perol grande y un machete.

Yten, una caballería con su puerta de enrrejado.

Yten, una casa vieja con tres piezas y sus puertas, la una con llave.

Yten, un aposento pequeño arrimado a la casa grande de vivienda, con su puerta.
Obraje.

Yten, una casa grande que es galpón, cerrado de paredes de adobe y su altos con dos puertas y llaves de loba y muchas ventanas en que hay ciento doce tornos con husos sus muelas de hierro y más otros diez dichos sueltos, todo corriente = y así mismo catorce cardas viejas y cuatro nuevas que se trabaja con ellas.

Yten, la lana coparroja la lumbre, que constare haber el dicho día diez de octubre, de que yo el dicho capitán Pedro de Oruna daré recibo firmado de mi nombre para que conste.

Yten, otra casa con sus puertas y llaves en que hay nueve telares corrientes, con ocho telas de bayeta y pañitos - y un urdidor = y ocho pares de lisos nuevos con sus peines = y en el alto de la dicha casa hay una puerta con su llave de loba.

Yten, otra casa con dos cuartos, el uno con su puerta y llave y el otro con dos puertas y sin llaves, en la cual están dos prensas, una de fuego con su plancha de cobre y otra de madera, y en la dicha casa hay un alto con una escalera y puerta de madera con su herradura y llaves.

Yten, una romana con su pilón que por lo mayor entra con tres arrobas.

Yten, un peso de cruz con sus garfios y dos pesas de hierro que tienen libra y media.

Yten, la casa de tinte con dos puertas con sus llaves que se compone de dos cuartos, el uno de tinte de colores con tres fondos de cobre y el otro donde esta el tinte de azul con otros tres fondos y catorce tinacos.

Yten, una guayrona del lavadero con tres artesones de madera y un fondo mediano de cobre.

Yten, una casa con puerta y llave de loba de la vivienda del mayordomo.

Yten, otra casa donde esta el batán, corriente y moliente con su fondo de cobre.

Yten, otra casa donde está un molino de moler trigo, corriente y moliente, con su pico, picadera, gorrón, dado y palafierro.

Yten, dos esclavos nombrados Ventura de Paz y Catalina de Aranda su mujer, ambos muy viejos.

Cuatrocientas setenta y un yeguas de vientre en el corral.

Yten, veinte y un potros.

Yten, tres caballos padres.

Yten, cuarenta y siete mulitos de dos meses hasta seis y otro herrado muy tierno.

Yten, cuarenta burros hechores y tres pol1inos.

Yten, cuarenta y dos bestias mulares chúcaras de dos a tres años para arriba en el potrero de Pariguanca.

Yten, diez potros de edad de año y medio que están en el dicho paraje.

Yten, ochenta y nueve bestias mulares mansas, de carga y de silla algunas, con treinta enjalmas de jerga y sus aparejos.

Yten, más cuatrocientas ochenta y tres cabras madres en una manada = y ochenta y tres cabritos y ciento y cincuenta y siete chivatos que hacen setecientas veinte y tres cabezas.

Yten, en el paraje de Caxama, trescientos cincuenta cabezas de cabras y capados.

Yten, en el dicho paraje doscientas cincuenta y siete cabezas de ovejas viejas y carneros viejos.
Las cuales dichas casas y ganados mayores y menores y demás cosas y géneros en esta escritura referidos (………..) que es fecha en esta ciudad de Trujillo del Perú en veinte ycinco días del mes de setiembre de mil y seiscientos y ochenta y cinco años.

A ruego de la otorgante y por testigo


Juan Saenz de Vidaurre Pedro de Oruna


Notarial. Protocolos. Leg. 102. Fol.337. ARLL.



Inventario de la hacienda de Angasmarca
(Angasmarca, 18 de junio de 1707)


En la hacienda de Angasmarca, en diez y ocho días del mes de Junio de mil y setecientos y siete años, su merced el capitán don Francisco de Escalante Riveras que administra justicia en este Corregimiento de orden y especial comisión del real acuerdo de justicia de estos reinos, habiendo venido a dicha hacienda, ha efecto de hacer inventario de ella, en presencia y con asistencia del capitán don José de Oruna, uno de los herederos y albacea acompañado del capitán don Pedrode Oruna, difunto - doña Catalina Sánchez de Aranda y Castro,el1icenciado don Pedro de Oruna, Abogado de la Real Audiencia de la Ciudad de los Reyes y el capitán Francisco de la Huerta y Hoyos, albaceas y herederos y tenedores de bienes que son y pertenecen al dicho difunto, los cuales se ponen inventario en la forma y manera siguiente.

Primeramente las casas de vivienda de la dicha hacienda de Angasmarca, con todas sus oficinas, según y como están al tiempo y cuando la recibió el dicho difunto.

Yten, dos casas que hizo el dicho difunto, la una con su alto.

Yten, el obraje con todas las oficinas necesarias y altos, según y como estaban al tiempo que se recibió por el dicho difunto.

Yten, ciento y noventa y tres tornos con sus husos y sigiñuelas (sic).

Más doce telares con sus adherentes.

Más veinte y dos lisos y peines.

Más sesenta palmares.

Más el batán corriente con diez y seis cinchos de hierro y dos guijos de lo mismo.

Yten, una comba que pesa seis libras para el ministerio del batán.

Más una romana con su pilón.

Más un peso de cruz con sus pesas de libra y media.

Yten, una plancha de hierro con su torno, cinchos, gorrón y dado.

Yten, más otra prensa de madera con sus tornillos.

Más la [roto] con su gancho aforrado en Jerga.

Más una barreta y una lampa.

Más ocho fondos que están sirviendo en el obraje.Más cien medias de pañetes y bayetas apuntadas. Más setenta y cuatro en Jerga.

Más setecientas arrobas poco más de lana.

Más dos tintes de azul corrientes en que están dos fondos de los ocho mencionados.

Más dos tintes de col ores en que están otros dos fondos de los ocho.

Más una tina de cal y ladri11o de ensebar en frio.

Más ciento cincuenta arrobas de alumbre.

Más ciento cincuenta arrobas de palo de taya.Más seis pinzas en la percha.

Más diez y ocho pares de cardas que corren en el obraje.

Más un molino corriente y moliente, con las piedras nuevas, que habrá seis meses que se pusieron.

Más cuatro cinchos pertenecientes al dicho molino.Más un gorrón, dado, crucero y picador.

Más dos azuelas para el servicio del obrajeMás otra comba que sirve en el dicho obrajeMás veinte y un pares de cardas nuevos.

Yten, catorce arrobas y veinte y una libras de tinta añil.

Ganado ovejuno y cabrío.

Madres, veinte y ocho mil cuatrocientas cinco.

Más dos mil seiscientos treinta y un carneros padres.

Más dos mil cuatrocientos noventa y seis carneros de saca.Yten, siete mil ochocientos siete corderos.

Yten, cuatrocientas treinta y siete cabezas de ganado cabrío de todas suertes.
Ganado mayor.

Trescientas treinta y siete yeguas madres.

Yten, treinta pollinos hechores.

Más diez y seis potrancas.

Más diez y nueve potros.

Más setenta y una mulas de hierro grande que quedaron con sus madres.

Más ocho mulitos con el hierro pequeño.

Más doscientas veinte y nueve mulas de saca.

Más cincuenta burros chicos y grandes.

Más cuarenta mulas de carga aparejadas.

Más ocho mulas de silla.

Mas dos hierros de herrar y un contra hierro.

Bienes dentro de la casa.

Yten, un tarro de tabaco sumonte (sic) con veinte y seis libras.

Cinco arrobas de yerba de Paraguay.

Más doscientos cincuenta y tres libros de oro del Cuzco.

Más cuarenta libras de cera.

Más ocho azadones nuevos.

Más tres arrobas y tres libras de fierro.

Yten, una libra y cuatro onzas de seda floja.

Más una hoja de espada.

Más un mate de Paraguay.

Más dos tijeras de sastre.

Más cuarenta y tres piezas de saiasaia nasarres(sic).

Más once piezas de bretaña angostas.

Más una pieza de raso musgo.

Más tres lampas.

Más nueve barretas.

Más otros tres azadones.

Más catorce rejas.

Más un herrametal.

Más dos pesos de cruz grandes, con sus marcos, de ocho libras cada uno.

Más otro marco de dos libras.

Más tres pesas castellanas de bronce, la una de arroba y las dos de media arroba.

Más ocho botijas de vino.

Plata labrada.

Primeramente veinte y seis piati1los.

Más tres platones grandes.

Más dos medianos.

Más dos palanganas.

Más otra concha grande.

Más cuatro candeleras.

Más tres tijeras de despabilar.

Más tres cucharones.

Más doce cucharas.

Más diez tembladeras.

Más dos jarros.

Más una tembladera grande.

Más un bernegal con su salvilla con ocho vasos malagones.

Más tres esendillas (sic).

Más dos saleros grandes.

Más seis tenedores.

Más un tacho.

Más dos lomi1los guarnecidos.

Esclavos.

Un negro criollo llamado Francisco de edad de veinte y ocho años.

Un zambo llamado Nicolás de edad de cuarenta y cinco años.

Una negra llamada Isabel, criolla, de edad de veinte y seis años.

Más otra negra conga llamada María, de veinte y seis años con dos hijas zambas, la una de cuatro años y la otra de uño.

Herramientas de fragua.

Primeramente unos fuelles con sus alcrevis (sic) de fierro.

Más dos yunques grandes.

Más dos machos.

Más dos martillos, uno de forjar y otro de poña.

Más una bigornia.

Más una barreta.

Más dos pares de tenazas de fraguar.

Más unas tenazas de herrar.

Más seis limas, una grande y las demás pequeñas.

Más un tajón y tajadera

Más un espiton.

Más un tornillo corriente.

Más un chaflanador.

Más un taladro de fierro con su bola de madera.

Herramientas de carpintería

Primeramente la casa de la carpintería con sus puertas.Más un banco grande y torno con sus puercas.

Más una sierra bracera grande.

Otros bienes de dentro la casa.

Veinte y dos marquetas de sebo.

Más doscientos jabones de ovejas y capados.Más otros ochenta dichos.

Más veinticinco cargas de trigo.Más cincuenta cargas de cebada. Más cincuenta cargas de maíz.

Más catorce sombreros blancos ordinarios.

Chacras por coger.

Primeramente tres chacras de maíz de tres fanegadas sembradura.

Más dos chacras de papas de cuarenta y dos cargas de sembradura.

Más una chacra de cebada con siete cargas y media de sembradura.

Más cuatro chacras de trigo con diez y ocho cargas y media de sembradura en todas ellas.

Más otra chacra de maíz con ocho almudes de sembradura.

Asimismo dichos albaceas y tenedores de bienes manifestaron ante su merced un libro de cuentas y razones de los indios mitayos y yanaconas de dicha hacienda de Angasmarca, en que reconocidas las partidas del debe y ha de haber, alcanza a dichos indios en ocho mil y ciento y cuarenta y nueve pesoscinco reales, que asimismo se ponen por inventario.

En este estado quedó dicho inventario en diez y ocho del corriente, para proseguirlo después, y lo firmó su merced con los testigos con quienes a falta de y firmamos =

Francisco de Escalante 

Francisco de Llano y Sierra

Rodrigo Lozano



En la hacienda de Angasmarca en veinte de junio de setecientos siete años, dichos albaceas y tenedores de bienes para la prosecución de dicho inventario, manifestaron losbienes siguientes:

Primeramente una cuenta de debe y ha de haber, con ciento cuarenta y siete fojas.

Más dentro de dicho libro varios papeles concernientes a su contenido.

Yten, otro libro donde se asienta la ropa que se distribuye en esta hacienda de Angasmarca, con los indios que trabajan en ella y con diferentes personas, desde veinte y seis de enerode seiscientos ochenta y cinco años, con diferentes papeles dentro.

Yten, otro libro pequeño con diferentes papeles y varias hojas en blanco.

Yten, un legajo de papeles cubierto en dos badanas.

Yten, una talega de papeles sueltos.

Yten, un libro que se intitula Peso y Contraste de la Vida y de la Muerte, con varios papeles dentro.

Yten, otro legajo de papeles.

Yten, más otro legajo de papeles.

Más otro legajo de papeles cubierto en una [roto].

Yten, otro legajo de papeles que contiene las cuentas del señor Felipe Coronel.

Yten, otro cuaderno de papel que contiene varias escrituras.

Yten, un baúl viejo donde hay varios papeles sueltos y a donde se hallaron los que van inventariados.

Bienes de la iglesia

Primeramente un retablo grande en el altar mayor, de yeso.

Más un sagrario que dicen costó cuatrocientos pesos.

Más el altar del Santo Cristo con su retablo de yeso dorado y matizado de colores.

Yten, el altar de San Miguel con su retablo de yeso dorado y matizado de col ores, con un bulto de San Miguel que dicen costo ciento diez y seis pesos.

Yten, otro altar de mi señora Santa Ana, con su retablo de yeso dorado y matizado de colores, con los bultos de nuestra señora, San Joaquín y mi señora Santa Ana.

Yten, una lámpara de plata que pesa veinte marcos.

Yten, dos capas de coro, de damasco, una blanca y otra negra.

Yten, dos casullas, la una de damasco blanco con su frontal de lo mismo y la otra de raso blanco con su frontal de lo mismo.

Yten, otra casulla de chamelote azul y nácar, con su frontal de lo mismo.

Yten, cinco frontales de cotense pintados de colores y oro.

Yten, otro retablo que dicen era el que la iglesia tenia e hizo dorar y matizar de colores el capitán Pedro de Oruna.

Más tres palias de encajes nevados que dicen dio doña Cata1ina de Aranda.

Y es de advertir que los dichos retablos con el sagrario dicen tuvieron de costo mil seiscientos pesos, y las demás alhajas y el dorado de los retablos, que todo dicen hizo asus expensas dicho difunto están avaluadas en crecidas cantidades.

Yten, una alfombra grande que está al pie del altar mayor, que dicen la dio dicha doña Catalina de Aranda.

Bienes que dicen tuvo la iglesia al tiempo que la recibió dicho difunto.

Primeramente cinco frontales de damasco y raso de diferentes colores.

Más ocho manteles de los al tares, de ruán.

Más ocho cornialtares.

Más seis palias.

Más un cáliz con su patena.

Más seis bolsas de corporales con sus paños de diferentes colores.

Más unas vinajeras y plato de plata que dicen dio el dicho difunto.

Más un incensario con su naveta y cuchara de plata todo.

Más seis capillas con sus estolas y manípulos de diferentes colores.

Más tres albas, tres amitos y tres síngulos.

Más dos Aras.

Más un misal nuevo y otro en el coro, y el nuevo dicen lo dio dicho capitán Pedro de Oruna.

Más tres capas de coro, una muceta y un sobre pellís.

Más tres roquetes de bayeta azul y otros tres de tocuyo que así mismo dicen dio dicho difunto.

Más una casulla vieja con su manipulo y estola.

Más tres almaiza1es, dos verdes y una azul viejo.

Más un manual.

Más un espejo en la sacristía que dicen dio dicho difunto.

Más una mesa con su tarima y una sobre mesa de bayeta verde.

Más un paño negro de bayeta y otro pequeño y un frontal de túmulo negro de cotense.

Más un baulito para guardar los óleos, con sus tres crismeras de plata.

Más una pila bautismal de bronce y dos pi1etas para agua bendita de lo mismo.

Más un copillo de ruan.

Más dos mangas para la cruz, una colorada y otra negra de bayeta.

Más veinte y dos cuadros de cuerpo entero.

Más un cajón grande en la sacristía que tiene seis cajones para los ornamentos y alhajas de la iglesia y otro grande para los fronta1es de maris(sic).

Yten, los bienes y ganados de la cofradía del Santísimo Sacramento que constarán por el libro que tienen los mayordomos.

Yten, lo bienes del Santo Cristo que así mismo constarán del libro de dicha cofradía que para en sus mayordomos, a la cual dicha cofradía dio doña Catalina de Aranda unos calzones de cambray con encajes nevados, de más de cuatro dichos.

Yten los bienes y ganados de la cofradía de la Virgen que para en poder de sus mayordomos del libro de la dicha cofradía.

Ytem, más un campanario con tres campanas.

Yten, otro bulto de San Miguel que así mismo dicen lo dio dicho difunto.

Y en este estado dijeron los albaceas y tenedores de bienes no habría ni contenía dicha hacienda de Angasmarca otros, en cuya consideración pasaba su merced a hacer y continuar dicho iventario de los bienes de la hacienda de Serpaquino, y lo firmó con los testigos con quienes (……….) a falta de el firmamos=


Francisco de Escalante

Francisco del Llano y Sierra

Rodrigo Lozano.


Corregimiento. Juez de Comisión. Exp. 3387. Leg. 272. ARLL.




Trujillo del Perú enero de 2009.