viernes, 17 de septiembre de 2010

La Casa Cúneo Leguia de la Histórica Ciudad de Lambayeque, Antigua Propiedad Virreinal de los Quesada y Valiente.


La portada colonial de la casa de la Sra. Águeda de Cúneo en Lambayeque, Set. de 1916. H. Brüning. 


Por
Miguel Adolfo Vega Cárdenas

Fotografía a color - 24/04/2010
Silvia Vega de Rey







En la ciudad de San Roque de Lambayeque, perteneciente al antiguo Corregimiento de Trujillo, existe hasta el presente, en lamentable estado de ruina, una de las casas virreinales  más representativas e importantes de la arquitectura desarrollada en la costa peruana en el Siglo XVIII. Su portada principal se abrió a la antigua calle de la Independencia, hoy calle Ocho de Octubre.

El propósito de estas líneas es rendirle merecido homenaje, ya que su estado de sensible y lenta agonía hace presentir su pronta desaparición.

Su imponente fachada es un verdadero documento que nos habla de la grandeza que esta ciudad tuvo en el siglo XVIII, nos cuenta de la calidad de las gentes que la mandaron edificar y la habitaron y nos informa, orgullosa a pesar de su lamentable estado, de la versación profesional de los arquitectos que la concibieron y edificaron. Hoy esta casa que aun sigue siendo bella, nos advierte suplicante de la indiferencia de los pueblos y sus gentes.


La Casa Cúneo en su actual estado de ruina.


Así luce actualmente la desmejorada fachada de esta casa lambayecana que arquitectónicamente, en su tiempo, fue de las mejores que hubo en esta histórica ciudad norteña.

La casa Cuneo al igual que otras casas de esta ciudad tiene originalmente su fachada con edificación de dos plantas. Su portada principal, el balcón y sus dos ventanas voladas de segunda planta, son testimonio de la gran calidad de alarifes, carpinteros y herreros que ejercieron para logran un conjunto de invalorable mérito artístico

La casa Cúneo es uno de los símbolos que la otrora opulenta ciudad debe conservar y salvar de su inminente ruina y desaparición.

Quiera Dios que los lambayecanos nunca se lamenten, como nos lamentamos los trujillanos, de haber perdido la casa mas representativa de la época virreinal, como lo fue La Casa de los Marqueses de Herrera y Valle Hermoso que estuvo emplazada en una de las esquinas de la plaza mayor de la ciudad de Trujillo del Perú.







La Portada Principal

El portón de la casa presenta una característica muy lambayecana: su dintel está apoyado, en cada lado, sobre canes bellamente labrados que dan mayor resistencia al trabajo de esas estructuras labradas en recios maderos de algarrobo.


Uno de los canes que soportan al dintel de la puerta.




El dintel de la puerta con sus dos canes de soporte, uno a cada lado.



Canes adosados a los lados del dintel es muy común en muchas puertas lambayecanas, ya sean éstas principales o accesorias o simplemente otro tipo de puertas de calle y también de puertas interiores de menores dimensiones.

Y para mayor prestancia de la casa la puerta principal de halla enmarcada por columnas pareadas a cada lado de ella, rematadas todas en pintorescos adornos a manera de pequeños y delicados campanarios, que en conjunto la hacen única a esta portada principal de tan magnífica mansión lambayecana que a principios del siglo pasado impresionó al ilustre ciudadano alemán H. Brüning, a quien debemos una fotografía gracias a su acuciosa y cultivada lente.

Los pequeños cuatro campanarios que rematan las columnas son muy parecidos a los dos también pequeños que luce una de las capillas del constado de la iglesia mayor de la ciudad, tal como se puede apreciar en la siguiente fotografía.






Las cuatro columnas pareadas con sus pintorescos remates de pequeños campanarios



Pero en donde el rococó ha dejado su innegable impronta es en la esplendida coronación de la portada de esta casa emplazada en el corazón de una de las ciudades norteñas más importante del siglo XVIII y buena parte del XIX

La siguiente fotografía evidencia el conocimiento de este estilo y gran versación del alarife que la diseño en pleno siglo XVIII.


Una venera remata la coronación del más puro y bien logrado estilo Rococó

La magnífica portada de la casa se encuentra guarnecida por un balcón finamente labrado en hierro y madera de algarrobo lambayecano. La portada principal y el majestuoso balcón son el eje de ésta clásica fachada, que juntamente con las dos ventanas voladas de segunda planta, una a cada lado de él, y las puertas accesorias de primera planta forman un conjunto en donde el arte, los volúmenes y colores adquieren proporciones de singular belleza y equilibrio.



Apéncice fotográfico.

El balcón y las ventanas voladas de segunda planta.









El patio principal.























Trujillo, septiembre de 2010.