lunes, 14 de abril de 2014

La Casa de los marqueses de Bellavista



Por
Miguel Adolfo Vega Cárdenas
Carlos Alberto Vega Cárdenas



El Solar y Casa de los marqueses de Bellavista.


En el solar de esquina en que hoy se encuentra edificado El Palacio de Iturregui, sede del Club Central de Trujillo, estuvo ubicada, desde el siglo XVIII, la casa familiar de los marqueses de Bellavista don José Muñoz Bernaldo de Quiroz y doña María Francisca Solano de Santoyo y Huerta, su esposa.

Virreinal mansión trujillana del siglo XVII de los Huerta y Zubiate que perduró hasta el año 1841 en que fue vendida, en estado de ruina, por el último marqués de Bellavista, don Manuel Cavero y Muñoz, al coronel del Ejercito Peruano don Juan Manuel de Iturregui y Aguilarte.

La marquesa de Bellavista había heredado la casa de sus padres el General don Manuel de Santoyo y Pimentel, caballero de la Orden de Santiago, natural de la villa de Carrión de los Condes en Castilla la Vieja, y de doña María de la Huerta y Zubiate, natural de la ciudad de Trujillo del Perú, nieta del capitán don Felipe de la Huerta, caballero de la Orden de Calatrava y de doña Magdalena de Zubiate.

Formó parte de la herencia materna de esta acaudalada matrona trujillana, la hacienda de Sinsimache y aumentaron sus bienes la hacienda y trapiche azucarero de Tomabal y la hacienda de San Juan que heredó de su tío carnal el capitán don Francisco de la Huerta y Zubiate y las haciendas Santa Elena y San Ildefonso -"alias El Tambo"- que heredó de su tía carnal doña Magdalena de la Huerta y Zubiate, esposa del gobernador maestre de campo don Martín de la Pucheta, caballero del Orden de Santiago. Las cuatro haciendas estuvieron ubicadas en el valle de Virú.
El antiguo marqués de Bellavista fue natural de la ciudad de Concepción en Chile, avecindándose en Trujillo a mediados del siglo XVIII, desempeñándose como alcalde ordinario y más tarde como Corregidor y Justicia Mayor de Trujillo y su Jurisdicción.

Por su parte, el marqués fue dueño y poseedor de las haciendas de Buena Vista y Guadalupe o Tambo Real; convirtiéndose en los hacendados mas poderosos de los valles de Virú, Chao y Santa. Asimismo, tuvieron en propiedad el “Molino de la Pinto”, ubicado a extramuros de la ciudad de Trujillo y conocido hasta hoy como “El Molino Hoyle.



El Molino Hoyle


A pocos años de haber contraído matrimonio, solicitó a la Corte Titular de España el Titulo Nobiliario de Castilla con la denominación de marqués de Bellavista, para si y para su esposa doña María Francisca Solano, merced Real que le fue concedida a consecuencia de haber hecho constar en el Concejo Real de Cámara, las cualidades que concurrían en sus personas, como consta en la Cédula Real expedida por Felipe V de España en San Ildefonso el ano 1744:

“Por cuanto atendiendo a las circunstancias, distinguida calidad y méritos de vos don Josef Muñoz Bernaldo de Quiroz, Marqués de Bellavista, he venido en haceros merced del Titulo de Castilla libre de lansas y media annata. perpetuamente para vos, vuestros hijos y sucesores: Por tanto he mandado por Decreto expedido en mi Concejo de Cámara que acudiéndose a el por vos o por vuestros apoderados con esta mi cedula original, en la cual ha de poner de su misma mano vuestro nombre mi Virrey del Perú, despache la correspondiente para que gozeis del referido Titulo de Castilla en la conformidad expresada y con la denominación de marqués o conde que eligiereis. Dada en San Ildefonso a dos de agosto de 1744".

YO EL REY

A 25,000 pesos ascendió el desembolso que hicieron los marqueses por el Título de castilla a favor de la Corona Española, provenientes de los censos impuestos sobre sus haciendas Santa Elena, Tomabal, San Ildefonso y Bellavista.
El solar de esquina que ocupó la casa de los marqueses de Bellavista, tuvo excelente ubicación dentro de la traza fundacional de la ciudad, pues su portada se abría a sólo dos cuadras de la plaza mayor, y daba a la "Calle del mirador de Santa Clara" —actual sexta cuadra de la calle Francisco Pizarro-; su amplia huerta dio hasta la actual calle Bolívar, por su costado izquierdo lindó con la actual calle Junín, y por su costado derecho, con la esplendida casa en donde se establecieron Las Cajas Reales.

A la antigua calle del Mirador de santa Clara en la que estuvo ubicada la casa se la conoció comúnmente por esos años como "calle de los marqueses de Bellavista".
Durante su matrimonio compraron las haciendas serranas de Chota y Motil, signadas en la provincia de Huamachuco, haciendas que se vendieron por bienes de los Jesuitas expatriados de la Compañía de Jesús de Trujillo.
Cabe anotar que la marquesa dio coma parte de pago de una antigua deuda heredada, a las Carmelitas descalzas de Trujillo, una campana grande que saco de su hacienda y trapiche de Tomabal y que fue colocada en la iglesia de ese Monasterio.
La marquesa de Bellavista heredo de la Reverenda madre "Sor Catalina Bazarrate, Moncada Galindo, Aranguren y Zubiate", religiosa profesa de velo negro en el monasterio de Santa María de Gracia de Santa Clara la Real, "el Señorío de Chichotegui y el vínculo que en la mitad primera de la Casa y Cacería de Zubiate, en la décima parte de la Herrería y Molinos de Vedia, en la cuarta parte del Sol de Fardo y asientos y sepulturas en la Ante Iglesia de Lemona, que en el señorío de Vizcaya fundo en 1600, el escribano del Rey don Juan de Zubiate".
Los señores marqueses de Bellavista tuvieron por hijas legítimas a doña María Josefa, esposa del General Domingo Cavero, Céspedes, Espinosa y Mendoza y a doña Ángela Josefa, esposa del General José Álvaro Cavero y Taboada, coronel de los Reales Ejércitos y sub delegado de la provincia de Cajatambo.
El año de 1790 falleció en Trujillo la señora doña "Maria Francisca Solano Jacoba Santoyo Pimentel Colmenares Huerta, Cueto Llaguno Gil, Carranza, Callejo, Zubiate Ibáñez de Arrate, Barrueta, Durandio, Chichotegui, Bazán de Avendaño, Villalobos y Anchulueta", primera marquesa de Bellavista. Así la mencionan los documentos.

Sus restos fueron sepultados en la iglesia del Convento de San Francisco, lugar donde descansaban todos sus antepasados, los de la Huerta y Zubiate. Heredaron sus bienes sus dos únicas hijas.

La antigua casa de los marqueses de Bellavista y el Título Nobiliario Castellano pasaron a propiedad de la señora doña "María Josefa Isabel Gregoria Muñoz Bernaldo de Quiroz, Santoyo Pimentel Huerta y Zubiate", Segunda Marquesa de Bellavista, en virtud del traspaso que de ambas propiedades le hizo su hermana doña Ángela Josefa. Para tal fin tuvo que abonar 12,500 pesos correspondientes a la mitad del valor del título heredado por las dos señoras.
La antigua casa de la calle del mirador de Santa Clara fue tasada extrajudicialmente para dividir su valor y reponer con otras propiedades la acción hereditaria perteneciente a doña Ángela Josefa, como se menciona en el documento de traspaso de casa que otorgó a su hermana doña María Josefa, parte del cual se trascribe para una mejor ilustración:
"... y de la mitad del valor de una casa que quedó entre los bienes indivisos y por partir que fueron de la señora marquesa de Bellavista, nuestra madre difunta, sita en la traza de esta ciudad en la calle que va de la Merced a la plazuela de la caja del agua y hace esquina con el mirador del Real Monasterio de Santa Clara, y la mitad que me corresponde en el valor de ella se lo cedo y traspaso a dicha señora doña María Josefa, mi hermana, por hallarme satisfecha por lo que en esta razón me corresponde, en otras especies de la testamentaria y no poder dividir la expresada casa, atento a que extrajudicialmente se ha tasado y apreciado lo que en su mitad corresponde. me hallo legítimamente compensada (..........................)".
Tasación de la casa de la señora marquesa de Bellavista.

"Decimos los dos yo, Evaristo Noriega, maestro mayor de carpintería, y José Mauricio de Cáceres, maestro mayor de alarife, que mi señora doña Josefa Muñoz y Santoyo, marquesa de Bellavista, nos mandó que entre ambos diéramos el valor, poco más o menos, que podía valer su casa y habiéndola visto le dijimos a dicha señora marquesa que valía la casa más de 9,000 pesos, y por ser verdad, juramos por esta señal de la Cruz + valer dicha casa más de los 9,000 pesos y porque es verdad lo que llevamos dicho firmamos esta boleta que hemos hecho según nuestro leal saber y entender, en esta ciudad de Trujillo, a los 16 días del mes de junio de 1791.
Evaristo Noriega - José Mauricio de Cáceres"
La Marquesa de Bellavista, doña María Josefa, tuvo por hijos legitimes a doña María Isabel y a don Manuel Cavero y Muñoz. A su muerte ocurrida en 1795, heredó la antigua casa y solar, su hija dona María Isabel Cavero y Muñoz, y el Titulo Nobiliario de Castilla pasó a propiedad de su hijo don Manuel Cavero y Muñoz, último marqués de Bellavista.
El nuevo marqués pasó a vivir en su casa de la esquina de San Agustín, y por muerte de su hermana, heredó la antigua casa familiar que hacia esquina con el mirador de Santa Clara, que por más de una centuria había albergado a una de las cuatro familias trujillanas poseedoras de Título Nobiliario concedido por la Corona Española a tan nobles y fieles súbditos, vecinos de la ciudad de Trujillo del Perú, en reconocimiento a sus méritos y en agradecimiento a los servicios prestados por sus antepasados los conquistadores, fundadores y primeros vecinos de la ciudad.
El año 1841, el patriota ex-marqués de Bellavista, don Manuel Cavero y Muñoz, primer alcalde republicano que tuvo esta ciudad, vendió la casa que se termina de historiar al prócer lambayecano de la Independencia Nacional, coronel Juan Manuel de Iturregui y Aguilarte.




San Isidro de Conache, abril de 2014